Sin duda muchos santiaguinos y santiaguinas tenemos una visión crítica de nuestra ciudad, de los altos niveles de contaminación ambiental y acústica, la mala calidad del transporte, la escasez de espacios verdes y sobretodo de espacios públicos para caminar, descansar, conversar, en definitiva, lugares para estar y disfrutar de la ciudad. Por otro lado, los ciudadanos somos cada vez más conscientes de los cambios que están ocurriendo hoy en Santiago, con escasa participación ciudadana y valoración por el patrimonio humano, social y arquitectónico. 
Si consideramos que estos cambios no sólo transforman la ciudad en términos físicos, sino también en términos sociales, en la forma cómo nos movemos, relacionamos y ocupamos la ciudad, nos damos cuenta de la importancia de incorporar la opinión de las personas en la planificación urbana, especialmente en el diseño de nuestros espacios públicos, ya que como señala el urbanista catalán Jordi Borja (2003) “el espacio público define la calidad de la ciudad, porque indica la calidad de vida de la gente y la calidad de la ciudadanía de sus habitantes”.

Ciudad Viva, consciente de esta realidad, desarrolla una propuesta que invita a ir más allá de la crítica, una invitación a ver la capacidad subutilizada de reciclaje, las ventajas geográficas y climáticas para moverse en medios de transporte no motorizados (bicicletas, caminata), la riqueza de nuestro patrimonio tangible e intangible, la existencia de una activa sociedad civil, todas potencialidades que requieren de mejor infraestructura, políticas públicas y sobretodo de voluntades para hacer de Santiago una ciudad más sustentable.
Esta propuesta se materializa en el desarrollo del primer Mapa Verde de Santiago (2008), apoyado por Natura. Es un proyecto que mapea recursos naturales, sociales y culturales en las 34 comunas que conforman el Área Metropolitana de Santiago, a través de un mapeo participativo, que recoge el aporte de Juntas de Vecinos; niños; artistas; urbanistas; ciclistas; funcionarios municipales y del Gobierno Regional; adultos mayores y mucha gente más.La propuesta de fondo es una invitación a una nueva forma de ver y vivir la ciudad, mostrando múltiples alternativas para hacer un uso más sustentable de ésta. Es además, una herramienta de educación ciudadana y de cambio de mentalidad, diseñada desde la comunidad para la comunidad, esto es sin duda, una de sus mayores riquezas.















